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CLARUS

ARGOS listos para operar

Los modelos de negocio de ARGOS que hoy se pueden poner a operar, cada uno con un agente que trabaja sobre un rubro.

Cada ARGO es un paquete por rubro que se despliega como una unidad: un agente que conversa por el canal que el equipo ya usa, y reglas fijas que deciden qué se pregunta, cuándo vence y a quién se escala.

Gastronómico

El encargado que no se distrae.

La operación diaria de un café, una panadería o un restaurante con varias sucursales, por Telegram. Abre las rondas de apertura y cierre, evalúa lo que se contesta contra el rango declarado y sube lo que nadie resolvió por una escalera de encargados.

Nadie instala nada: el equipo contesta un mensaje en el Telegram que ya usa. La planilla de temperaturas, el arqueo y el cuaderno de novedades quedan en datos, con fecha, valor y autor. El veredicto no lo pone quien contesta: lo pone el sistema contra el rango declarado.

PRESTO

El vendedor del mostrador que cotiza en minutos.

Atiende el chat de un comercio a cualquier hora, conoce el catálogo con precio y stock, arma el pedido y manda el presupuesto en PDF. Después lo sigue a las 2, 24 y 48 horas.

Para ferreterías, pinturerías, casas de repuestos, materiales y electricidad. Son dos agentes: un vendedor que conversa y arma el pedido, y un técnico que contesta desde las fichas y los documentos del comercio y no puede escribir nada. Los montos los calcula el sistema a partir del catálogo, nunca el modelo.

Cómo funciona ARGOS