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CLARUS

Principios

Cuatro reglas que atraviesan todo CLARUS. El recorrido va del negocio al proceso, el agente propone y la persona aprueba, toda corrida queda medida y el modelo no calcula plata.

Del negocio al proceso automatizado

CLARUS se recorre en etapas: la idea, el mapa del negocio, el proceso dibujado, el diagnóstico, el plano de la automatización y la automatización andando. Cada etapa puede partir de lo que produjo la anterior. Ninguna es obligatoria: podés entrar con un proceso dibujado a mano.

El agente propone, la persona aprueba

Ningún agente de CLARUS hace todo solo. Optimus propone un mapa y lo confirmás vos. Vesta frena en cada aprobación humana que el proceso pide, aunque tenga que esperar días. En OFFICIUM, lo que un empleado digital quiere escribir en un sistema de la empresa queda como propuesta hasta que una persona lo aprueba.

Toda corrida queda medida

Toda operación de IA es una corrida guardada, con su estado, su historial y su costo por agente. No es un pedido que se pierde: sobrevive a recargar la página, a cerrar la pestaña y a un reinicio del servidor.

El modelo no calcula plata

El modelo propone qué se automatiza. Una capa de costeo determinista calcula cuánto. Mismo input, mismo número, siempre. En Mercurio, el catálogo que ve el agente ni siquiera lleva horas ni tarifas: si las viera, optimizaría contra ellas.

Cuando un número no se puede calcular, se dice qué falta. No se inventa.